Sección 4: Competencia Interespecífica I  






 

 

 

 

 








Los individuos de una especie no viven separados de los individuos de otras especies. Diferentes especies interaccionan compitiendo por un recurso compartido (comida, luz, espacio,...), una puede depender de la otra como fuente de alimento, o puede proporcionar ayuda, o no tener ningún efecto sobre la otra.  







 

 

 

 

 







Se designa el efecto positivo de una especie sobre otra como +, un efecto perjudicial como -, y la falta de cualquier efecto como 0; entonces se pueden expresar las diferentes maneras de interacción de dos especies de la siguiente forma:





 

 

 

 

 






La relación en la cual, las poblaciones de ambas especies asociadas se ven afectadas negativamente (-,-) en la búsqueda de un recurso es la Competencia Interespecífica.

 







 

 

 

 

 








Al igual que en la competencia intraespecífica, existen dos formas: Competencia por Interferencia (= de torneo) que es directa y agresiva ya que un competidor interfiere en el acceso a un recurso por parte de otro. Competencia por explotación (= de pelea) donde cada especie reduce de manera indirecta la abundancia de la otra especie.





 

 

 

 

 








En algunos casos esta relación es (-,0). Una especie reduce o afecta de manera adversa a la población de otra especie, pero la especie afectada no ejerce ningún tipo de influencia sobre la primera. Esta relación se conoce como Amensalismo y es considerada por muchos ecólogos como una forma de competencia.



 

 

 

 

 

 

 









A principios del S.XX, dos matemáticos, el americano Alfred Lotka y el italiano Vittorio Volterra, desarrollaron de manera independiente unas expresiones matemáticas que descubrían la relación entre dos especies que comparten un mismo recurso.





 

 

 

 

 

 








Experimentos de laboratorio a partir del modelo de Lotka-Volterra condujeron a la formulación del Principio de Exclusión Competitiva: dos especies con exactamente los mismos requerimientos ecológicos y que viven exactamente en el mismo lugar, no pueden coexistir.






 

 

 

 

 










Dos o más especies pueden coexistir aunque esto reduzca la eficiencia de las partes. Es decir, coexisten debido al reparto de los recursos disponibles. Los animales utilizan distintos tipos de alimento, lo hacen en diferentes momentos o en áreas diferentes. Los vegetales requieren distintas proporciones de nutrientes, distinta tolerancia para la luz y sombra,...






 

 

 

 

 










La depredación (+,-) consiste en el consumo de un organismo vivo por parte de otro. Un organismo se beneficia a expensas del otro. Sin embargo, existe un estrecha interacción entre el depredador y su presa. La depredación no solo incluye el carnivorismo (la forma de depredación más conocida) sino también el parasitoidismo, el canibalismo y el herbivorismo.





 

 

 

 

 

 

 









Las interacciones entre el depredador y la presa también fueron inicialmente descritas en forma de modelos matemáticos por Lotka y Volterra. Estos modelos predicen la existencia de oscilaciones para las poblaciones del depredador y de la presa.






 

 

 

 

 

 










En el parasitoidismo (+,-) el parasitoide ataca al hospedador, se alimenta de él, matándolo lenta pero inexorablemente (p.e. puesta de huevos de moscas sobre ciertas orugas).






 

 

 

 















El canibalismo (+,-) es en realidad una depredación intraespecífica, donde el depredador y la presa son la misma especie. Suele aparecer cuando la población se encuentra en condiciones de estrés. Es bastante común en arañas, insectos y peces. Los adultos depredadores suelen consumir a los jóvenes.






 

 

 

 

 

 










El consumo de hierbas, matorrales o semillas por los animales es una forma de depredación llamada herbivorismo (+,-). Alimentarse de las plantas sin llegar a matarlas constituye una forma de parasitismo. Pero cuando los herbívoros matan por completo a la planta es un verdadera depredación.