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Las empresas suministradoras de agua, al ser empresas que actúan de forma monopolística, no se han visto condicionadas por la presión del mercado.

 























Actualmente se está produciendo una fuerte competencia no en cuanto al producto sino en lo que respecta a la gestión del servicio.

 























La certificación del servicio debe ser entendida como la declaración de un entidad independiente manifestando que se dispone de la confianza adecuada de que el servicio es conforme con los requisitos establecidos.

 























Hay que diferenciar lo que es la certificación de un producto, de un proceso, de un sistema de aseguramiento de la calidad y la certificación del servicio.

 























En una empresa de abastecimiento de agua el producto es el agua. La certificación del producto entraría en el análisis de la calidad del agua suministrada en base a la reglamentación técnico sanitaria al efecto o de cualquier otra norma reconocida por las partes..

 























Un proceso sería el tratamiento del agua para su potabilización. La certificación contemplaría la formación específica del personal relacionado, los procedimientos operativos, los equipos y las técnicas de trabajo.

 























La certificación del sistema de aseguramiento de la calidad contemplaría el cumplimiento de los requisitos de las normas de la serie ISO 9000 correspondientes.

 























En las normas ISO 9000 se especifican los requisitos que determinan que elementos deben componer el sistema de calidad de la empresa suministradora, tales como la estructura organizativa, responsabilidades y autoridad del personal relacionado con la calidad, procedimientos, procesos, recursos necesarios, etc.

  























La certificación del servicio contemplará el sistema de aseguramiento de la calidad y dentro de él, cómo se determinan las expectativas del cliente, cómo se mide la calidad percibida y cómo se determinan y resuelven las desviaciones entre las expectativas y las percepciones del cliente.

 























La evaluación de los niveles de prestación será realizada por inspectores de la entidad certificadora comprobando por auditoría el cumplimiento de los requisitos establecidos.

 























La certificación del servicio deberá dar a las partes la confianza adecuada de que el servicio ofrecido por las empresas suministradoras cumple con las expectativas del cliente, con unos mínimos recogidos en norma y un sistema de aseguramiento de la calidad que permita medir y detectar las expectativas reales resolviendo de forma efectiva las desviaciones con las percepciones del cliente.